La nueva temporada de la Clóchina de Valencia llega con inmejorables perspectivas. José Luis Peiró, presidente de la Agrupación de Clochineros del Puerto de Valencia, destacó durante la presentación oficial que «se perfila una campaña extraordinaria, con un ligero incremento en el volumen comercializado y un producto de calidad superior, más carnoso y con un buqué excepcional». Según Peiró, las abundantes lluvias del invierno han tenido un efecto muy positivo, al enriquecer de forma natural las aguas y aportar nutrientes que elevan la calidad organoléptica del molusco.
Este fenómeno meteorológico ha permitido que la Clóchina de Valencia exprese toda su personalidad y ofrezca un sabor perfectamente equilibrado, muy apreciado por consumidores y restauradores. Se trata de un producto km 0, símbolo de la identidad culinaria valenciana.
El acto inaugural tuvo lugar junto a las bateas situadas en la bocana de Marina Port Valencia, a bordo de un catamarán de la flota Boramar, siguiendo la tradición. La jornada concluyó con una degustación de Clóchina de Valencia maridada con los espumosos de la Asociación de Elaboradores de Cava de Requena y los bocados artesanos del Gremio de Maestros Confiteros de Valencia.
Para esta campaña se estima una producción cercana a las 1.200 toneladas, disponibles ya en pescaderías, supermercados y grandes superficies, así como en numerosos restaurantes. Entre las novedades de 2026 sobresale el nuevo formato microondable de la Clóchina de Valencia: una práctica bandeja sin goteo que prolonga la vida útil del producto sin emplear conservantes ni aditivos.
La Agrupación de Clochineros del Puerto de Valencia cuenta actualmente con una veintena de bateas capaces de producir entre 50.000 y 70.000 kilos por unidad cada año. Conviene recordar que el cultivo moderno del mejillón en España nació en el Puerto de Valencia a finales del siglo XIX, y gracias a aquellos clochineros pioneros se extendió más tarde a Galicia.
Además de su sabor y textura, la Clóchina de Valencia destaca por su alto valor nutricional. Es rica en hierro, calcio, magnesio, potasio y fósforo, y constituye una excelente fuente de ácidos grasos omega 3. Como curiosidad, el color de su carne permite distinguir el sexo del ejemplar: más clara en los machos y de tono naranja intenso en las hembras.


