Hay olores que no necesitan presentación. El del pan recién hecho es uno de ellos, y el próximo jueves 15 de octubre va a ocupar la Plaza del Ayuntamiento de Valencia durante unas horas. Lo hará con motivo de la III Feria Artesana del Pan, una cita organizada por el Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia que coincide con el Día Mundial del Pan y el Día Mundial de la Alimentación.
Bajo el lema «Els Forns de hui, demà i sempre», la feria quiere acercar un año más al público la riqueza y la diversidad de la panadería artesana valenciana y reivindicar el papel de los hornos tradicionales como parte del patrimonio gastronómico y cultural de la Comunitat Valenciana. Cuenta con la colaboración de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento.
La cita es gratuita, está abierta tanto a profesionales como al público general y se desarrollará de 10 a 14 horas. Habrá una amplia exposición y degustación de panes elaborados por maestros panaderos agremiados, desde variedades tradicionales hasta propuestas más innovadoras. Con esta tercera edición, el Gremio da continuidad a una iniciativa que aspira a consolidarse como una cita anual para divulgar el valor de un producto ligado a la alimentación, la economía local y la identidad valenciana.
Lo más interesante de este año es que la programación no se queda en la nostalgia. Pone el foco en el presente y el futuro del oficio, con tres ideas sobre la mesa: la innovación, la sostenibilidad y las nuevas oportunidades que ofrece el sector.
La jornada arrancará a las 10:00 con la ponencia «Pan con futuro: sostenibilidad, innovación y nuevas oportunidades», a cargo de Francisca Rández, investigadora de Biotecnología de los Alimentos del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC). Rández presentará el trabajo desarrollado en torno a nuevos productos elaborados con harina de algarroba dentro del proyecto Ceratopía, un ejemplo de cómo la ciencia puede dialogar con un oficio milenario.
Después llegará un cambio de registro. El público podrá hacer un particular viaje por la memoria gastronómica a través del pan con un episodio en directo del pódcast Disfrutons, de los cómicos y guionistas Jajajers, acompañado de una degustación de pan, chocolate, aceite y sal. La propuesta recuperará distintas formas de consumir pan, desde los recuerdos de la infancia hasta las tendencias actuales, porque el pan es también memoria: el bocadillo de la merienda, la barra que se compraba de camino a casa.
Uno de los momentos centrales será la mesa redonda «Continuidad y relevo generacional», que reunirá a representantes de distintos hornos valencianos. Hablarán de cómo se mantiene y evoluciona un obrador artesano y de cuáles son los retos para garantizar la continuidad de estos negocios. La mesa pondrá el foco en realidades muy distintas: quienes mantienen el modelo de horno tradicional y afrontan el relevo generacional, quienes incorporan nuevos profesionales, y quienes emprenden y buscan modelos de negocio innovadores. Es, probablemente, la conversación más importante del sector, porque un horno no se sostiene solo con buen pan: necesita personas dispuestas a levantarse de madrugada y a transmitir un oficio.
A partir de las 12:00 y hasta las 14:00 tendrá lugar la degustación de pan artesano valenciano, abierta a todos los asistentes. Los visitantes podrán conocer y probar diferentes variedades y formatos elaborados por maestros panaderos agremiados.
Con todo ello, el Gremio quiere reivindicar el pan artesano como un producto esencial de la dieta mediterránea, pero también como expresión de una forma de entender la alimentación basada en el producto de proximidad, el conocimiento del oficio y la transmisión de una tradición que continúa evolucionando.
Hay olores que no necesitan presentación. El del pan recién hecho es uno de ellos, y el próximo jueves 15 de octubre va a ocupar la Plaza del Ayuntamiento de Valencia durante unas horas. Lo hará con motivo de la III Feria Artesana del Pan, una cita organizada por el Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia que coincide con el Día Mundial del Pan y el Día Mundial de la Alimentación.
Bajo el lema «Els Forns de hui, demà i sempre», la feria quiere acercar un año más al público la riqueza y la diversidad de la panadería artesana valenciana y reivindicar el papel de los hornos tradicionales como parte del patrimonio gastronómico y cultural de la Comunitat Valenciana. Cuenta con la colaboración de la Conselleria de Agricultura, Agua, Ganadería y Pesca, la Diputación de Valencia y el Ayuntamiento.
La cita es gratuita, está abierta tanto a profesionales como al público general y se desarrollará de 10 a 14 horas. Habrá una amplia exposición y degustación de panes elaborados por maestros panaderos agremiados, desde variedades tradicionales hasta propuestas más innovadoras. Con esta tercera edición, el Gremio da continuidad a una iniciativa que aspira a consolidarse como una cita anual para divulgar el valor de un producto ligado a la alimentación, la economía local y la identidad valenciana.
Lo más interesante de este año es que la programación no se queda en la nostalgia. Pone el foco en el presente y el futuro del oficio, con tres ideas sobre la mesa: la innovación, la sostenibilidad y las nuevas oportunidades que ofrece el sector.
La jornada arrancará a las 10:00 con la ponencia «Pan con futuro: sostenibilidad, innovación y nuevas oportunidades», a cargo de Francisca Rández, investigadora de Biotecnología de los Alimentos del Instituto de Agroquímica y Tecnología de Alimentos (IATA-CSIC). Rández presentará el trabajo desarrollado en torno a nuevos productos elaborados con harina de algarroba dentro del proyecto Ceratopía, un ejemplo de cómo la ciencia puede dialogar con un oficio milenario.
Después llegará un cambio de registro. El público podrá hacer un particular viaje por la memoria gastronómica a través del pan con un episodio en directo del pódcast Disfrutons, de los cómicos y guionistas Jajajers, acompañado de una degustación de pan, chocolate, aceite y sal. La propuesta recuperará distintas formas de consumir pan, desde los recuerdos de la infancia hasta las tendencias actuales, porque el pan es también memoria: el bocadillo de la merienda, la barra que se compraba de camino a casa.
Uno de los momentos centrales será la mesa redonda «Continuidad y relevo generacional», que reunirá a representantes de distintos hornos valencianos. Hablarán de cómo se mantiene y evoluciona un obrador artesano y de cuáles son los retos para garantizar la continuidad de estos negocios. La mesa pondrá el foco en realidades muy distintas: quienes mantienen el modelo de horno tradicional y afrontan el relevo generacional, quienes incorporan nuevos profesionales, y quienes emprenden y buscan modelos de negocio innovadores. Es, probablemente, la conversación más importante del sector, porque un horno no se sostiene solo con buen pan: necesita personas dispuestas a levantarse de madrugada y a transmitir un oficio.
A partir de las 12:00 y hasta las 14:00 tendrá lugar la degustación de pan artesano valenciano, abierta a todos los asistentes. Los visitantes podrán conocer y probar diferentes variedades y formatos elaborados por maestros panaderos agremiados.
Con todo ello, el Gremio quiere reivindicar el pan artesano como un producto esencial de la dieta mediterránea, pero también como expresión de una forma de entender la alimentación basada en el producto de proximidad, el conocimiento del oficio y la transmisión de una tradición que continúa evolucionando.


