Sardo Pasta Bar, de Valencia

  • Valencia

  • Actriz Encarma Máñez 3

  • 643 950 832

  • Abre mi´ercoles de 20:30 a 22:30, de jueves a sábado de 13:30 a 15:30 y de 20:30 a 22:30 y domingos de 13:30 a 15:30.

Elogio de la lentitud

David Blay

Podría parecer que no ir rápido en la sociedad actual es un signo de escasa productividad, pero se ha convertido en un punto claro de rebeldía. Todos, o al menos la mayoría, querrías frenar ligeramente su modus vivendi, pero apenas lo consiguen. Y, cuando lo hacen, son incapaces de disfrutarlo.

Quizá sea ahora, en verano, la estación ideal para leer el «Elogio de la lentitud» de Carl Honoré. O para los más reacios a coger un libro, para revisitar su charla TEDx.

Hemos hablado en diversas ocasiones del modelo local pequeña+cocinero+encargado de sala en lugares fuera de los circuitos habituales. Quizá sea porque la restauración ya no deja tanto margen o por la imposibilidad de encontrar buen personal de manera recurrente. Pero no solo crecen en número. También demuestran que funcionan.

Abierto a inicios de 2025 cerca de la plaza del Cedro (un enclave, como ya hemos comentado, en auge con la presencia entre otros de Miracle o Sato Kaeru), apostó por un local mínimo con una mesa larga a compartir y algunas extra en la terraza. Enfrente de los comensales, una barra donde se observa en primera persona cada elaboración, lo que también confiere importancia y conocimiento al proceso.

En la carta cuatro entrantes que combinan tradiciones italianas y valencianas, como las cocas de dacsa con caponata y tartar de bonito o el caballo tonnato, pastas frescas alaboradas artesanalmente y a diario con rellenos como el conejo al ajillo o el chilli crab y postres de temporada como la tartaleta de melocotón.

En la bodega, entre blancos, rosados, espumosos y tintos no más de 15 referencias, cuidadosamente escogidad para maridar con los sabores que se proponen y con precios donde la botella más económica se sitúa en 19 euros y la más costosa en 31, acorde a un ticket medio que no suele alcanzar los 30 euros.

Puede considerarse incómodo por el segmento que busque intimidad o alejarse del resto de los presentes, pero para una experiencia sabrosa, cambiante, donde impera la amabilidad y la profesionalidad y en la que se busque una fusión bien entendida, en uno de los lugares más recomendables de la ciudad.

¡Compartir es vivir!

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  • Abre mi´ercoles de 20:30 a 22:30, de jueves a sábado de 13:30 a 15:30 y de 20:30 a 22:30 y domingos de 13:30 a 15:30.

Elogio de la lentitud

David Blay

Podría parecer que no ir rápido en la sociedad actual es un signo de escasa productividad, pero se ha convertido en un punto claro de rebeldía. Todos, o al menos la mayoría, querrías frenar ligeramente su modus vivendi, pero apenas lo consiguen. Y, cuando lo hacen, son incapaces de disfrutarlo.

Quizá sea ahora, en verano, la estación ideal para leer el «Elogio de la lentitud» de Carl Honoré. O para los más reacios a coger un libro, para revisitar su charla TEDx.

Hemos hablado en diversas ocasiones del modelo local pequeña+cocinero+encargado de sala en lugares fuera de los circuitos habituales. Quizá sea porque la restauración ya no deja tanto margen o por la imposibilidad de encontrar buen personal de manera recurrente. Pero no solo crecen en número. También demuestran que funcionan.

Abierto a inicios de 2025 cerca de la plaza del Cedro (un enclave, como ya hemos comentado, en auge con la presencia entre otros de Miracle o Sato Kaeru), apostó por un local mínimo con una mesa larga a compartir y algunas extra en la terraza. Enfrente de los comensales, una barra donde se observa en primera persona cada elaboración, lo que también confiere importancia y conocimiento al proceso.

En la carta cuatro entrantes que combinan tradiciones italianas y valencianas, como las cocas de dacsa con caponata y tartar de bonito o el caballo tonnato, pastas frescas alaboradas artesanalmente y a diario con rellenos como el conejo al ajillo o el chilli crab y postres de temporada como la tartaleta de melocotón.

En la bodega, entre blancos, rosados, espumosos y tintos no más de 15 referencias, cuidadosamente escogidad para maridar con los sabores que se proponen y con precios donde la botella más económica se sitúa en 19 euros y la más costosa en 31, acorde a un ticket medio que no suele alcanzar los 30 euros.

Puede considerarse incómodo por el segmento que busque intimidad o alejarse del resto de los presentes, pero para una experiencia sabrosa, cambiante, donde impera la amabilidad y la profesionalidad y en la que se busque una fusión bien entendida, en uno de los lugares más recomendables de la ciudad.

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