
Cocina de autor con productos locales
A.M Arregui
Tras semanas de espera, un amigo consiguió una mesa en este restaurante con nombre de bar, uno de los más afamados de La Safor. La dificultad de la reserva determina que la clientela casi al 100% sea de la zona. En una cocina amplia e impoluta, Salva Cames, «Cametes», y Gracia Sales, cocinan con muchas horas de dedicación. Ambos son pareja. ¡Quién iba a decir que Salva, que heredó este bar familiar, que lo iba a transformar en uno de los más vanguardistas, tras su paso por el emblemático restaurante español el Nacional de Nueva York!
El menú es cerrado, con productos de la zona. Plato principal y seis entrantes con un precio de 28 euros. Cerca de nosotros almorzaba con su familia Andrés, uno de los propietarios del barco más importante de la pesca de la gamba roja en Gandía, el pesquero Nou Emi. Esto de por sí ya es una garantía de calidad. Confiemos que siga faenando unos cuantos años más y se olvide de jubilarse.
Al primer plato lo denominan Sam. Se trata de un rollito de arroz envuelto en cogollo, con pollo marinado y pimiento verde y salsa de balsámico de Módena.

Sam, un rollito de arroz con pollo y pimiento
El segundo consistía en un Sashimi de denton, con helado de hierbas frescas de la montaña. Dudé si había pebrella y no quisieron que me cerciorara porque mantienen un silencio sepulcral sobre los ingredientes. ¡Bien hecho!

Sashimi de denton, con helado de hierbas frescas de la montaña
Tercero. Calabaza de sorell marinada (el sorell o sorela es un pescado azul mediterráneo, el jurel castellano) con mandarina, rabanito y aire de coco, con un fondo de hinojo que le imprime un sabor especial.

Calabaza de sorell marinada con mandarina, rabanito y aire de coco, con fondo de hinojo
Cuarto. Coca de «masa bona» con un extraordinario chorizo de León, con queso a la brasa y queso curado.

Coca de masa bona con chorizo de León y queso a la brasa
Quinto. Gazpachuelo (gazpacho de los pescadores de Málaga) de pota a tiras. La pota es un calamar que se alimenta de gambas pequeñas y se pesca uno a uno, mediante un señuelo que se llama potera. El interior del gazpachuelo está lleno de tiras del calamar y su tinta, acompañado de un pan de tomate seco, con alioli aliñado con balsámico de Módena.

Gazpachuelo de pota a tiras
Sexto. Allipebre de bacalao al romero, con acelgas mantecadas con ponzu, altramuces y chía.

Allipebre de bacalao al romero, con acelgas mantecadas con ponzu, altramuces y chía
El plato principal siempre es un arroz, de pescado y marisco o de carne. Esta vez fue un Arroz meloso de alcachofas y secreto ibérico. Original e inimitable.

Arroz meloso de alcachofas y secreto ibérico
De postre, Tiramisú de pistacho.

Tiramisú de pistacho
Las bebidas están muy bien elegidas. La lista es reducida, donde predomina el vino valenciano de Fontanars dels Alforins –por ejemplo, de la bodega Los Frailes–, junto a vinos de la Ribera del Duero y la Rioja.
El suelo de este bar-restaurante mantiene las baldosas hidráulicas, de colores imposibles hoy de pintar. Quedan muy pocas por su coste y falta de expertos de esta técnica antigua. Parece un local de carretera, con insonorización total, dado que se encuentra al borde de la vía que cruza el pueblo y por donde transitan 6.000 vehículos al día.
Cames se trata, en realidad, de un palacio gastronómico secreto y misterioso, con la barrera disuasoria de la carretera para guiris gracias a lo cual lo disfrutemos solos los amantes mediterráneos de la buena mesa. A Salva y Gracia les gusta más el boca a boca, en vez de las redes sociales, prefieren que su local siga teniendo el encanto de lo recóndito y evitar un exceso de publicidad del mismo. Les haremos algo de caso.

Cocina de autor con productos locales
A.M Arregui
Tras semanas de espera, un amigo consiguió una mesa en este restaurante con nombre de bar, uno de los más afamados de La Safor. La dificultad de la reserva determina que la clientela casi al 100% sea de la zona. En una cocina amplia e impoluta, Salva Cames, «Cametes», y Gracia Sales, cocinan con muchas horas de dedicación. Ambos son pareja. ¡Quién iba a decir que Salva, que heredó este bar familiar, que lo iba a transformar en uno de los más vanguardistas, tras su paso por el emblemático restaurante español el Nacional de Nueva York!
El menú es cerrado, con productos de la zona. Plato principal y seis entrantes con un precio de 28 euros. Cerca de nosotros almorzaba con su familia Andrés, uno de los propietarios del barco más importante de la pesca de la gamba roja en Gandía, el pesquero Nou Emi. Esto de por sí ya es una garantía de calidad. Confiemos que siga faenando unos cuantos años más y se olvide de jubilarse.
Al primer plato lo denominan Sam. Se trata de un rollito de arroz envuelto en cogollo, con pollo marinado y pimiento verde y salsa de balsámico de Módena.

Sam, un rollito de arroz con pollo y pimiento
El segundo consistía en un Sashimi de denton, con helado de hierbas frescas de la montaña. Dudé si había pebrella y no quisieron que me cerciorara porque mantienen un silencio sepulcral sobre los ingredientes. ¡Bien hecho!

Sashimi de denton, con helado de hierbas frescas de la montaña
Tercero. Calabaza de sorell marinada (el sorell o sorela es un pescado azul mediterráneo, el jurel castellano) con mandarina, rabanito y aire de coco, con un fondo de hinojo que le imprime un sabor especial.

Calabaza de sorell marinada con mandarina, rabanito y aire de coco, con fondo de hinojo
Cuarto. Coca de «masa bona» con un extraordinario chorizo de León, con queso a la brasa y queso curado.

Coca de masa bona con chorizo de León y queso a la brasa
Quinto. Gazpachuelo (gazpacho de los pescadores de Málaga) de pota a tiras. La pota es un calamar que se alimenta de gambas pequeñas y se pesca uno a uno, mediante un señuelo que se llama potera. El interior del gazpachuelo está lleno de tiras del calamar y su tinta, acompañado de un pan de tomate seco, con alioli aliñado con balsámico de Módena.

Gazpachuelo de pota a tiras
Sexto. Allipebre de bacalao al romero, con acelgas mantecadas con ponzu, altramuces y chía.

Allipebre de bacalao al romero, con acelgas mantecadas con ponzu, altramuces y chía
El plato principal siempre es un arroz, de pescado y marisco o de carne. Esta vez fue un Arroz meloso de alcachofas y secreto ibérico. Original e inimitable.

Arroz meloso de alcachofas y secreto ibérico
De postre, Tiramisú de pistacho.

Tiramisú de pistacho
Las bebidas están muy bien elegidas. La lista es reducida, donde predomina el vino valenciano de Fontanars dels Alforins –por ejemplo, de la bodega Los Frailes–, junto a vinos de la Ribera del Duero y la Rioja.
El suelo de este bar-restaurante mantiene las baldosas hidráulicas, de colores imposibles hoy de pintar. Quedan muy pocas por su coste y falta de expertos de esta técnica antigua. Parece un local de carretera, con insonorización total, dado que se encuentra al borde de la vía que cruza el pueblo y por donde transitan 6.000 vehículos al día.
Cames se trata, en realidad, de un palacio gastronómico secreto y misterioso, con la barrera disuasoria de la carretera para guiris gracias a lo cual lo disfrutemos solos los amantes mediterráneos de la buena mesa. A Salva y Gracia les gusta más el boca a boca, en vez de las redes sociales, prefieren que su local siga teniendo el encanto de lo recóndito y evitar un exceso de publicidad del mismo. Les haremos algo de caso.


