Maipi, de Valencia

  • Valencia

  • Mestre Josep Serrano 1

  • 963 735 700

  • Abre de lunes a viernes de 13:30 a 16 y de 20 a 23 horas

  • Precio sin bebida 40 euros

El arte de mantener una barra mítica

Vicent Marco

Cuando hablas de Maipi aparecen los clientes asiduos, los de toda la vida, que relatan una retahíla de anécdotas de cuando Gabi esto y cuando Pilar aquello. Y, por otro lado, están los nuevos, «els nouvinguts», aquellos que debutan o que han acudido de manera ocasional y no han tenido tiempo de mitificar la liturgia de dejarse asesorar mientras se toman un vino en la barra. Para todos ellos hay espacio en Maipi, un bar clásico, listo para atender a la clientela fiel y seducir a las nuevas generaciones.

Porque si algo han hecho bien Carito y Germán, los nuevos gestores del proyecto, es dejar las cosas como están. Ellos eran habituales, parroquianos de los que saludan por su nombre a los cocineros. Vecinos de un bar y de una ciudad que hace tiempo conquistaron a base de buenos proyectos gastronómicos. Su experiencia es un grado, su atrevimiento una virtud y su acierto viene del respeto por el lugar. En este caso, como pasa demasiadas veces, valoran más nuestros lugares emblemáticos quienes vienen de fuera que los propios valencianos.

Por eso, en Maipi, el dúo gastronómico de moda en la ciudad -Fierro, La Oficina, Doña Petrona…- no ha tocado nada. Siguen cerrando los fines de semana, ofreciendo solo los miércoles su famoso rabo de toro y confiando el control de la sala al incombustible Camilo. Mantener la decoración futbolera, el equipo de sala y cocina y, lo principal, la identidad: era una obviedad. Pero el camino obvio no siempre es el elegido, por eso hay que aplaudir el respeto que sus nuevos responsables han mostrado por una institución gastronómica como Maipi.

No en vano, podemos afirmar sin temor que Maipi forma parte de esa santísima trinidad de barras nobles de la ciudad, junto con Rausell y Ricardo. Y, con permiso de otras vitrinas notables como las de La Principal o Erajoma, la barra de Maipi tiene ese charme que es fruto de muchos años de experiencia, saber hacer y buen producto. Eso se tiene o no se tiene, como ese encanto del viejo campo de Mestalla que el Nou Mestalla, en un futuro rebautizado con el nombre de un patrocinador, jamás alcanzará.

Quisquillas, ensaladilla rusa, huevas de sepia, navajas, clóchina… Básicos que siempre funcionan, sobre todo si se saben tratar como se merecen. A ellos se unen platos más elaborados como su archiconocido rabo de toro, las manitas de cerdo, la oreja a la plancha o el atún rojo con pisto. Sabores de siempre, producto de mucha calidad, tapas para compartir mientras te tomas un par de copas, sin necesidad de ceremonias ni formalidades. Pero, además, el “rincón de Gabi”, lleno de mariscos y crustáceos frescos, satisfará los deseos de los paladares más exigentes.

Juega a reconocer a los futbolistas de las fotos, siéntate en la barra para disfrutar del espectáculo de la plancha y acude con alguien que tenga buena conversación, seguro que disfrutas. Ah, por cierto, si te gustan los sabores fuertes, su flan de queso es solo apto para paladares entrenados, una manera ideal de cerrar una comida por todo lo alto.. Ahora bien, la mousse de limón tampoco desentona: ligeramente ácida y suave en boca, es uno de esos postres que se vuelven a pedir una y otra vez.

Maipi ha cumplido 43 años, y Germán y Carito celebran dos al mando de la nave,  deseándole una larga vida y, al menos, otros 43 años más sirviendo tradición. Para entonces, no sabemos si quedarán lugares como Maipi ni si los productos que ahora consideramos clásicos habrán cambiado. Por ello, mientras podamos disfrutar de unas croquetas o unas gambas rojas mientras brindamos por los sabores infalibles, hagámoslo. Y acumulemos historias de barra de bar que contar a futuras generaciones de comensales, ya que esas suelen ser las más sabrosas.

¡Compartir es vivir!

  • Valencia

  • Mestre Josep Serrano 1

  • 963 735 700

  • Abre de lunes a viernes de 13:30 a 16 y de 20 a 23 horas

  • Precio sin bebida 40 euros

El arte de mantener una barra mítica

Vicent Marco

Cuando hablas de Maipi aparecen los clientes asiduos, los de toda la vida, que relatan una retahíla de anécdotas de cuando Gabi esto y cuando Pilar aquello. Y, por otro lado, están los nuevos, «els nouvinguts», aquellos que debutan o que han acudido de manera ocasional y no han tenido tiempo de mitificar la liturgia de dejarse asesorar mientras se toman un vino en la barra. Para todos ellos hay espacio en Maipi, un bar clásico, listo para atender a la clientela fiel y seducir a las nuevas generaciones.

Porque si algo han hecho bien Carito y Germán, los nuevos gestores del proyecto, es dejar las cosas como están. Ellos eran habituales, parroquianos de los que saludan por su nombre a los cocineros. Vecinos de un bar y de una ciudad que hace tiempo conquistaron a base de buenos proyectos gastronómicos. Su experiencia es un grado, su atrevimiento una virtud y su acierto viene del respeto por el lugar. En este caso, como pasa demasiadas veces, valoran más nuestros lugares emblemáticos quienes vienen de fuera que los propios valencianos.

Por eso, en Maipi, el dúo gastronómico de moda en la ciudad -Fierro, La Oficina, Doña Petrona…- no ha tocado nada. Siguen cerrando los fines de semana, ofreciendo solo los miércoles su famoso rabo de toro y confiando el control de la sala al incombustible Camilo. Mantener la decoración futbolera, el equipo de sala y cocina y, lo principal, la identidad: era una obviedad. Pero el camino obvio no siempre es el elegido, por eso hay que aplaudir el respeto que sus nuevos responsables han mostrado por una institución gastronómica como Maipi.

No en vano, podemos afirmar sin temor que Maipi forma parte de esa santísima trinidad de barras nobles de la ciudad, junto con Rausell y Ricardo. Y, con permiso de otras vitrinas notables como las de La Principal o Erajoma, la barra de Maipi tiene ese charme que es fruto de muchos años de experiencia, saber hacer y buen producto. Eso se tiene o no se tiene, como ese encanto del viejo campo de Mestalla que el Nou Mestalla, en un futuro rebautizado con el nombre de un patrocinador, jamás alcanzará.

Quisquillas, ensaladilla rusa, huevas de sepia, navajas, clóchina… Básicos que siempre funcionan, sobre todo si se saben tratar como se merecen. A ellos se unen platos más elaborados como su archiconocido rabo de toro, las manitas de cerdo, la oreja a la plancha o el atún rojo con pisto. Sabores de siempre, producto de mucha calidad, tapas para compartir mientras te tomas un par de copas, sin necesidad de ceremonias ni formalidades. Pero, además, el “rincón de Gabi”, lleno de mariscos y crustáceos frescos, satisfará los deseos de los paladares más exigentes.

Juega a reconocer a los futbolistas de las fotos, siéntate en la barra para disfrutar del espectáculo de la plancha y acude con alguien que tenga buena conversación, seguro que disfrutas. Ah, por cierto, si te gustan los sabores fuertes, su flan de queso es solo apto para paladares entrenados, una manera ideal de cerrar una comida por todo lo alto.. Ahora bien, la mousse de limón tampoco desentona: ligeramente ácida y suave en boca, es uno de esos postres que se vuelven a pedir una y otra vez.

Maipi ha cumplido 43 años, y Germán y Carito celebran dos al mando de la nave,  deseándole una larga vida y, al menos, otros 43 años más sirviendo tradición. Para entonces, no sabemos si quedarán lugares como Maipi ni si los productos que ahora consideramos clásicos habrán cambiado. Por ello, mientras podamos disfrutar de unas croquetas o unas gambas rojas mientras brindamos por los sabores infalibles, hagámoslo. Y acumulemos historias de barra de bar que contar a futuras generaciones de comensales, ya que esas suelen ser las más sabrosas.

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